Mostrando entradas con la etiqueta Weird Tales. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Weird Tales. Mostrar todas las entradas

18 ene 2015

Alianza contra el cáncer de la superstición

Bastante impresionante es saber que Lovecraft escribió para Weird Tales una historia, de la que recibió el crédito mucho después, basada en una experiencia del escapista Harry Houdini, un cuento llamado Imprisoned with the Pharaohs (Weird tales, mayo 1924). Al mismísimo ilusionista le gustó este texto, lo que al parecer empezó a forjar una conexión entre ambos personajes.

La relación entre estos dos hombres, después de este texto, pudo haberse visto reforzada, por un lado, gracias al constante trabajo de Houdini por desenmascarar charlatanes espiritistas que aseguraban tener poderes sobrenaturales (algo que chocaba con un amigo muy especial, y muy crédulo, como era el escritor Arthur Conan Doyle), y por el otro lado, desde el insondable abismo, por el pensamiento racional y cientificista de Lovecraft que lo conducía a un fuerte escepticismo.



Y lo más impresionante es saber que esta convergencia de pensamientos escépticos impulsó un proyecto literario que buscaba atacar las supersticiones y sus mentirosos cultores, que tan afamados eran para ese tiempo, a través de escritos, con la colaboración de C.M. Eddy Jr, entre ellos un libro llamado El Cáncer de la Superstición (The Cancer of Superstition), además de que el ilusionista había dado trabajo al autor de Providence para que redactara un texto que atacase la astrología.

Pero todo este ingenioso plan, y lo que pudo ser de otros planes, se vinieron abajo con la muerte de Houdini, su esposa canceló el proyecto, tal vez, por lo que dice Donald Tyson, porque esta sí se tragaba las mentiras de los espiritistas a diferencia de su difunto esposo:

At the time of his death, Houdini had been corresponding with Lovecraft regarding a book on which they intended to collaborate, along with writer C.M. Eddy Jr., which was to be entitled 'The Cancer of Superstition.' Lovecraft prepared a detailed outline of the work, which is extant, and Barlow actually began the writing and completed three chapters, but Houdini's widow cancelled the project - perhaps because she was herself more inclined to believe in the reality of spiritualists phenomena than her skeptical late husband.

Así es como estos admirables hombres, a pesar de sus artes cercanas a la fantasía e ilusión, siempre tuvieron clara la frontera entre lo real y lo imaginario, conservando un arma, el sano escepticismo, y tratando de compartirla, que es necesaria para evitar que los estafadores y charlatanes se aprovechen del desespero, desinformación e ignorancia de las personas para beneficiarse económicamente.



Otros textos relacionados que pueden interesar:

El día que Lovecraft fue negro de Houdini
Lovecraft: Science and Charlatanry
Houdini’s 1925/6 anti-spiritualism scrapbook discovered

13 ene 2015

Cumpleaños de Tsathoggua

Clark Ashton Smith vio el mundo por primera vez por esta fecha, hizo parte del universo lovecraftiano y la legendaria revista pulp Weird Tales, el hombre era escritor y escultor, además escribía excelente poesía, en conmemoración al autor comparto una muestra de su genial estilo:



There is no room in any town (he said)
To house the towering hugeness of my dream.
It straitens me to sleep in any bed

Whose foot is nearer than the night's extreme.
There is too much of solitude in crowds
For one who has been where constellations teem,

Where boulders meet with boulders, and the clouds
And hills convene; who has talked at evening
With mountains clad in many-colored shrouds.

Men pity me for the scant gold I bring:
Unguessed within my heart the solar glare
On monstrous gems that lit my journeying.

They deem the desert flowerless and bare,
Who have not seen above their heads unfold
The vast, inverted lotus of blue air;

Nor know what Flanging Gardens I behold
With half-shut eyes between the earth and moon
In topless iridescent tiers unrolled.

For them, the planted fields, their veriest boon;
For me, the verdure of inviolate grass
In far mirages vanishing at noon.
For them, the mellowed strings, the strident brass,
The cry of love, the clangor of great horns,
The thunder-burdened ways where thousands pass.

For me, the silence welling from dark urns,
From fountains past the utmost world and son...
To overflow some day the desert bourns ...

And take the sounding cities one by one.

Desert Dweller, Weird Tales, July 1943