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5 jun 2016

Lovecraft en contra de la charlatanería en la literatura

La vida y obra de Lovecraft ha sido infectada por un exceso de credulidad, ignorancia y charlatanería, es posible que el poder de sus relatos lograse convencer al lector descuidado que se trataba de una realidad aquella ficción que escribió durante su carrera literaria.

A pesar de las declaraciones del mismo autor, visibles en su epistolario, junto a su evidente visión cientificista y escéptica del universo, muchos, cuando no insisten en su afiliación a las supersticiones y toda clase de charlatanería, gestionada por estafadores como Lavey, Crowley o Donald Tyson,  lo acusan de ser un hombre manipulado por entidades no humanas para estar a su servicio, como creía William Lumley, en Necronomicon Files: The Truth Behind Lovecraft's Legend se puede leer la carta donde lo comenta a Clark Ashton Smith:


Como si no fuese suficiente su evidente oposición al ocultismo, esoterismo y otros engaños, plasmada en diversos documentos enviados a sus allegados, esta posición también está reflejada en el reconocido ensayo Supernatural Horror in Literature (1927), obra de no ficción en la cual hace un repaso de la presencia del horror cósmico en una gran cantidad de obras literarias a lo largo del tiempo.

Las críticas a elementos supersticiosos se pueden leer, por ejemplo, cuando habla de los autores del siglo XIX:

a wave of interest in spiritualistic charlatanry, mediumism, Hindoo theosophy, and such matters, much like that of the present day, was flourishing; so that the number of weird tales with a “psychic” or pseudo-scientific basis became very considerable.

Al hablar de los autores de la época moderna:

This, at least, is the dominant tendency; though of course many great contemporary writers slip occasionally into some of the flashy postures of immature romanticism, or into bits of the equally empty and absurd jargon of pseudo-scientific “occultism”, now at one of its periodic high tides.

También al criticar algunas obras de Algernon Blackwood, atacando, a su vez, el moralismo allí presente:

is marred by several defects such as ethical didacticism, occasional insipid whimsicality, the flatness of benignant supernaturalism, and a too free use of the trade jargon of modern “occultism”.

Y es que para Lovecraft, los autores previos al canon de Edgar Allan Poe se veían apresados por elementos insulsos para la literatura fantástica, como el tan criticado moralismo:

hampered by more or less of conformity to certain empty literary conventions such as the happy ending, virtue rewarded, and in general a hollow moral didacticism, acceptance of popular standards and values

Igualmente, es entendible que para el autor los creyentes en supercherías ven como normal lo que es sobrenatural y fantástico, por lo que se les dificulta el delimitar la realidad de la ficción, y por lo tanto no tienen tacto para el terror cósmico:

It may be well to remark here that occult believers are probably less effective than materialists in delineating the spectral and the fantastic, since to them the phantom world is so commonplace a reality that they tend to refer to it with less awe, remoteness, and impressiveness than do those who see in it an absolute and stupendous violation of the natural order.

Culmina magistralmente su repaso y crítica a las obras literarias, al mencionar la oposición de fanáticos religiosos y ocultistas contra la ciencia, y elogia los aportes que puede hacer esta última a la narrativa fantástica:

the fatigued reaction of “occultists” and religious fundamentalists against materialistic discovery and through the stimulation of wonder and fancy by such enlarged vistas and broken barriers as modern science has given us with its intra-atomic chemistry, advancing astrophysics, doctrines of relativity, and probings into biology and human thought

Así, a través de este ensayo, Lovecraft exhibe una vez más un cientificismo y un admirable escepticismo, que los estafadores y crédulos siguen obsesionados en negar e ignorar para continuar erigiendo mentiras sobre el autor, el cual no hubiese permitido difundir tales bajo su nombre. Es por esto que es necesaria la defensa constante de su pensamiento y obras literarias, evitando que caiga en manos de los charlatanes y estafadores.

Nota: No se puede negar que el mismo Lovecraft, tan crítico de la pseudociencia, también tuvo sus fallas al considerar los postulados pseudocientíficos de Sigmund Freud para sus tramas.

22 ene 2015

El caso de Mark Twain

A Samuel Clemens se le conoce y admira por su postura crítica contra la religión, lo hacía con la calidad de escritor de una visión laica sin traba alguna, también se le puede admirar porque no caía en las artimañas de los estafadores, conservando un sano y rescatable escepticismo.

Además, mostraba un interés por la tecnología, apoyando su labor de escribir con el avance de la máquina de escribir en su época, inclusive estaba muy relacionado con el reconocido y brillante inventor Nikola Tesla, al punto que se le puede ver al escritor en el laboratorio de este último:

Fuente


Pero también estuvo por un tiempo impresionado por lo misterioso, ya que posterior la muerte de su hermano, a causa de una explosión en el barco a vapor Pennsylvania, aseguraba que había soñado cómo iba a suceder esta tragedia, debido a esto, junto a otros eventos raros durante su vida, el autor se vio interesado en buscar explicaciones desde la parapsicología, haciéndose miembro de la Sociedad para la Investigación Psíquica, compaginando con William James, y planteando una especie de capacidad de la mente humana de transmitir el pensamiento, mental telegraphy (¿telepatía?), sin necesidad de conexiones, lengua y sin importar la distancia.

Si bien es rescatable el que el hombre propusiera buscar un modo científico para desarrollar esta influencia de una mente sobre la otra, lamentablemente daba por sentado, al buscar una manera de mejorarlo rebasando la tecnología de esa época, su creencia de que las mentes podían comunicarse de manera paranomal, rindiéndose ante explicaciones místicas sobre las situaciones por las que había pasado y atribuyéndoselas al funcionamiento de lo que desconocía.

Es posible que haya tomado un mal camino en su exploración de la psicología sin anticiparse a que esta siempre ha sido el blanco preferido por la pseudociencia.

18 ene 2015

Alianza contra el cáncer de la superstición

Bastante impresionante es saber que Lovecraft escribió para Weird Tales una historia, de la que recibió el crédito mucho después, basada en una experiencia del escapista Harry Houdini, un cuento llamado Imprisoned with the Pharaohs (Weird tales, mayo 1924). Al mismísimo ilusionista le gustó este texto, lo que al parecer empezó a forjar una conexión entre ambos personajes.

La relación entre estos dos hombres, después de este texto, pudo haberse visto reforzada, por un lado, gracias al constante trabajo de Houdini por desenmascarar charlatanes espiritistas que aseguraban tener poderes sobrenaturales (algo que chocaba con un amigo muy especial, y muy crédulo, como era el escritor Arthur Conan Doyle), y por el otro lado, desde el insondable abismo, por el pensamiento racional y cientificista de Lovecraft que lo conducía a un fuerte escepticismo.



Y lo más impresionante es saber que esta convergencia de pensamientos escépticos impulsó un proyecto literario que buscaba atacar las supersticiones y sus mentirosos cultores, que tan afamados eran para ese tiempo, a través de escritos, con la colaboración de C.M. Eddy Jr, entre ellos un libro llamado El Cáncer de la Superstición (The Cancer of Superstition), además de que el ilusionista había dado trabajo al autor de Providence para que redactara un texto que atacase la astrología.

Pero todo este ingenioso plan, y lo que pudo ser de otros planes, se vinieron abajo con la muerte de Houdini, su esposa canceló el proyecto, tal vez, por lo que dice Donald Tyson, porque esta sí se tragaba las mentiras de los espiritistas a diferencia de su difunto esposo:

At the time of his death, Houdini had been corresponding with Lovecraft regarding a book on which they intended to collaborate, along with writer C.M. Eddy Jr., which was to be entitled 'The Cancer of Superstition.' Lovecraft prepared a detailed outline of the work, which is extant, and Barlow actually began the writing and completed three chapters, but Houdini's widow cancelled the project - perhaps because she was herself more inclined to believe in the reality of spiritualists phenomena than her skeptical late husband.

Así es como estos admirables hombres, a pesar de sus artes cercanas a la fantasía e ilusión, siempre tuvieron clara la frontera entre lo real y lo imaginario, conservando un arma, el sano escepticismo, y tratando de compartirla, que es necesaria para evitar que los estafadores y charlatanes se aprovechen del desespero, desinformación e ignorancia de las personas para beneficiarse económicamente.



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